energía solar en españa
La desesperante lentitud de las administraciones españolas
28 de febrero de 2007.-Hace dos días escribía Joaquín Araújo en estos blogs un elogio de la lentitud. Pero la lentitud es mala en algunas circunstancias. Todos los días los ciudadanos del mundo, y por supuesto, los españoles, lanzamos a la atmósfera cientos de miles de toneladas de CO2, de una forma cada vez más rápida y acelerada. En las emisiones de CO2 no hay lentitud alguna. Sin embargo, en las medidas que es urgente adoptar contra esas emisiones la lentitud de las administraciones españolas es peor que la del perezoso sudamericano.
No hay forma de que estas administraciones, o por mejor decir, de que estos administradores (porque se suele hablar siempre en abstracto, pero la responsabilidad es de las personas, no de las instituciones) se pongan las pilas y empiecen a moverse.
Hoy habla el ministro Clos de que se han tomado medidas importantes. Esas medidas importantes se refieren a que los edificios llevarán etiquetas que indiquen su consumo energético, de que se estudiará cómo reducir el consumo eléctrico de ..... ¿de qué? ¡De las farolas de las calles!, que se destinarán ¡mil millones de euros! ¿a qué? ¿A eliminar los 4x4? ¿A empezar a montar centrales solares? .... ¡Quiá! Mil millones de euros a realizar estudios sobre el problema.
Las soluciones al cambio climático están claras y son evidentes: Hay que eliminar los compuestos carbonados como fuente de energía para los seres humanos. Es preciso dejar de obtener energía quemando carbón, petróleo y gas natural. Es necesario y podemos hacerlo.
En España gastamos anualmente unos 1.8 billones de kwh. Pues bien. Esa cantidad se puede obtener con 6.000 km² de superficie de placas fotovoltaicas de un 13% de rendimiento, lo que equivale a 134 m² por habitante de España.
No es necesario que toda la energía sea fotovoltaica. Una buena parte de ella puede ser solar térmica. E l rendimiento de la fotosíntesis es del 2% anual, es decir unas 6 veces menor que el de las placas fotovoltaicas. Los procesos de conversión en combustibles disminuyen ese rendimiento. Supongamos un rendimiento muy bajo en generación de biocombustibles, de un 1.3%, un 10% del de las placas fotovoltaicas. Nos bastarían, pues, 60.000 km² para abastecer todas las necesidades energéticas de España con productos naturales. España tiene 500.000 km². Con rendimientos muy, muy bajos, nos bastaría un 20% de la superficie española para satisfacer todas nuestras necesidades.
¿Donde está el esfuerzo de los administradores españoles para conseguir esto? Los distintos gobiernos españoles llevan años de superavits en sus presupuestos, o al menos eso nos dicen. España tiene dinero. ¿Se emplea ese dinero en conseguir energía?
¿O se tira en caprichos inútiles?
